Para ver mas fotos del viaje, pinchar AQUÍ |
EXCURSIÓN DEL ATENEO A BENICARLÓ
Una de las
aspiraciones de la Directiva del Ateneo es la de tener un contacto continuo con
sus socios y ofertarles gran variedad de actividades que respondan a sus
inquietudes culturales. Una excursión a Benicarló para conocer su célebre
“Fiesta de la Alcachofa” y degustar la famosa “torrà” llenaba las aspiraciones
de cuantos quisimos compartir cultura, mesa y compañía. Dos autobuses de 55 plazas contestaban a la
respuesta.
El Cohetódromo fue el centro de reunión, y la
Torre negra i moruna, fue testigo de encuentros inesperados y abrazos emocionados
entre personas unidas por la amistad. En marcha a la hora prevista, tomó la
palabra José, el guía de la agencia, para agradecer nuestra presencia, al
tiempo que nos informaba la relación de la alcachofa con Benicarló. Nos dijo
que la historia del cultivo de este “cardo”, "espina de tierra”, como
consumo doméstico se remonta a los árabes en el siglo XIII si bien tenemos
referencia del insigne botánico valenciano Antonio José de Cavanilles en el
siglo XVIII. Su cultivo se hizo famoso desde la antigüedad hasta el punto de
aparecer la alcachofa en el escudo de la ciudad de Benicarló y que hoy, gracias
al desvelo de los agricultores, han conseguido que en 1998, la Consellería de
Agricultura, Pesca y Alimentación de la Generalitat Valenciana, ratificase la
Denominación de Origen "Alcachofa de Benicarló".
El hotel
Rosi nos acogió como parada logística y al poco tiempo nos dirigimos a la Plaza
de la Constitución donde nos esperaba la guía local para mostrarnos los
monumentos más significativos de la ciudad. Calle Mayor, Mercado Central,
Capilla del Santo Cristo del Mar,
Iglesia de san Bartolomé, Monument als Llauradors de Benicarló.
De vuelta al hotel pasamos al restaurante para degustar un
menú donde la alcachofa sería la estrella. Como entrantes, a cual mejor, nos sirvieron
una crema de alcachofa; alcachofa rellena de bacalao al pilpil, y ensalada
variada con alcachofas. Un arroz del “Senyoret en carchofes” como segundo, y de
postre un pudding a la miel, por supuesto de alcachofas. Menú que mereció el aplauso general de los
comensales.
Nos citaron a las siete en la plaza de la Constitución
para presenciar la “torrà” de dos toneladas de alcachofas. Las horas muertas de
la tarde, la larga espera, la humedad, los humos y las colas, fueron motivos
para que algunos perdieran el interés por la afamada degustación que no serenó la
presencia del actor y diputado nacional de Ciudadanos, Toni Cantó.
Aureli con la sinceridad que le caracteriza,
nos pidió disculpas por los inconvenientes sufridos, atribuidos a la
prepotencia de la agencia; por encima de todo debe prevalecer el talante flexible
y abierto del buen ateneísta. Expuso también las iniciativas y proyectos con
los que trabaja la Directiva del Ateneo para seguir ofreciendo las ofertas
culturales que sus socios merecen.
Que seamos felices y hasta la próxima cita.
Félix Garrido
Gil